John LANCHESTER. ¡Huy!. Por qué todo el mundo debe a todo el mundo y nadie puede pagar. Anagrama. Barcelona, 2011 (en edició de butxaca)
Dimecres 11 de gener a la llibreria La Central del carrer Mallorca, a les 19,30h

PER QUÈ AQUEST LLIBRE?

Ha esdevingut un lloc comú que un dels aspectes més impactants de la profunda crisi econòmica iniciada el 2008 és la impotència dels governs democràtics per prendre decisions en contra de la lògica dels mercats, mancats com estant d’instruments eficaços per governar una realitat econòmica-financera que no acaben de comprendre del tot, que desborda els marcs estatals i que es desenvolupa a una velocitat molt superior al ritme de les institucions polítiques. Aquesta impotència de la política per governar els mercats comporta una erosió del sistema democràtic de conseqüències imprevisibles.

Amb Daniel Innerarity veiem la necessitat de rearmar la política democràtica amb eines per entendre  una realitat cada cop més complexa i inabastable i per poder-hi actuar introduïnt el futur com a variable essencial.

Amb Ramon Folch ens hem acostat a aquest futur i ens hem preguntat com governar la transició del model industrial que agonitza a un nou model postindustrial.

Ara, amb John Lanchester intentarem comprendre la gènesi de la Gran Recessió en la que estem immersos, identificar  les responsabilitats diverses que per acció o omissió l’han fet possible i que han portat a un xoc desigual entre el capitalisme desregulat i les institucions democràtiques.

 

El llibre de Lanchester fa una descripció àgil, entenedora i entretinguda de la crisi econòmica mundial del capitalisme que estem patim, amb especial atenció als complexos mecanismes del sistema financer. Així, identifica primer el clima generat pel col·lapse del sistema comunista i que ha fet possible la victòria absoluta del capitalisme. En aquest clima s’ha covat el problema de la crisi del crèdit i del sistema financer per la conjunció fatídica dels cada cop més sofisticats derivats financers i el boom immobiliari, amb les hipoteques subprime com a agent devastador. Un problema que no era vist com a tal per la mentalitat dominant que creia cegament en la capacitat autoreguladora dels mercats: un  error fonamental de la concepció econòmica hegemònica,  basat en el fet de  primar la ideologia del lliure marcat pur sobre la realitat. Aquesta concepció errònia, a la vegada, va contaminar els responsables de regular i governar el sistema, de manera que ha portat al seu fracàs a l’hora de preveure la crisi i les seves conseqüències. A la irresponsabilitat dels financers, els errors dels economistes i el fracàs dels polítics, s’hi ha d’afegir una cultura difusa en la que la idea de valor ha desaparegut gradualment per ser substituïda per la del preu.

 

 

PÀGINES ESCOLLIDES

 

Un clima

 

“… la crisis se basó en un problema, un error, un fallo y una cultura; pero antes que de todas estas cosas, fue resultado de un clima, el clima que siguió a la victoria del mundo capitalista sobre el comunismo y a la caída del Muro de Berlín.” (p.22)

“Ese clima fue el de la incuestionada victoria del sistema capitalista, una clara hegemonía ideológica de un tipo hasta entonces desconocido: por primera vez el capitalismo no veía amenazada la hegemonía mundial de su sistema político-económico.” (p. 29)

La gran riqueza que creó y concentró el sector financiero dio a los banqueros un enorme peso político, que no se veía en Estados Unidos desde la era de J.P.Morgan (el hombre). En ese período, sólo fue posible poner fin al pánico bancario de 1907 mediante la coordinación entre distintos banqueros del sector privado: ninguna entidad gubenamental fue capaz de ofrecer una respuesta efectiva. Pero esta primera época de la oligarquía de la banca terminó con la aprobación de una importante regulación bancaria en respuesta a la Gran Depresión: el resurgimiento de una  oligarquía financiera es muy reciente” (cita de l’article de Simon JOHNSON, “The Quiet Coup” a The Atlantic, maig 2009) (p. 29)

 

El problema del sistema financer

 

La funció de la banca

 

“El principal activo de un banco lo constituyen las deudas de otras personas.” (p.42)

“… la salud financiera de la compañía depende de la calidad de esos préstamos … Por esta razón, la naturaleza del activo –los préstamos- revisten la máxima importancia; y el riesgo no es un mero factor marginal, sino el núcleo mismo del negocio de la banca … La banca es la gestión del riesgo.

Un componente importante de este riesgo es cuál ha de ser su tamaño. En la práctica, ésto significa en qué medida el pasivo es mayor que el patrimonio neto. Es lo que se conoce como ‘apalancamiento’ y se expresa en generalpor un múltiplo, la cantidad por la que hay que multiplicar el patromonio neto para que sea igual al pasivo.” (p.44)

“La característica común a todos los bancos que han tenido dificultades es que esas apuestas fallaron. En el lado izquierdo de sus balances generales, donde se asienta el ‘activo’, aparecieron gigantescos agujeros. Eso significa que están de manera repentina e inmediata en peligro de que su pasivo llegue a superar el activo, o sea de caer en la insolvencia. La mayor parte de estos activos hoy carentes de valor está de una u otra manera ligada al hundimiento de los precios inmobiliarios en Estados Unidos y en otros países. Suele describírselos como ‘activos tóxicos’ … Sus activos no tienen el valor que se les supone y el banco deja de ser solvente.” (p.46-48)

“Si la crisis económica global puede reducirse a un solo fenómeno, este fenómeno es que nadie sabe qué bancos son solventes. Puesto que los bancos son decisivos para la creación y el funcionamiento del crédito, una crisis bancaria lleva directamente a una grave escasez de crédito. También por esto las gigantescas sumas de dinero que los gobiernos han inyectado en el sector bancario no tienden a producir el efecto que se suponía, a saber restablecer el préstamo a empresas y a consumidores. Eso se debe a que se está exigiendo a los bancos dos objetivos completamente incompatibles entre sí. Uno es el de reconstruir su balance general y recapitalizarse a fin de evitar seguir en riesgo de quiebra. El otro objetivo es el de seguir prestando dinero.” (p.50)

 

Els derivats financers

 

“Las finanzas sufrieron en el siglo XX una transformación equivalente al surgimiento del arte moderno, una ruptura con el sentido común, un giro hacia la autorreferencia, la abstracción y conceptos imposibles de explicar en lenguaje ordinario … En lo que se refiere a las finanzas, el momento correspondiente se produjo en 1973, con la publicación, en el Journal of Political Economy, de un artículo titulado ‘The Pricing of Options and Corporate Liabilities’, de Fischer Black y Myron Scholes.” (p. 54)

“En la actualidad los derivados financieros tienen mala prensa, pero es preciso reconocer su papel en la larga historia del intento humano para comprender, controlar y ganar dinero a partir del riesgo. El estudio del riesgo es un proyecto humanista, un intento de terminar con la idea de destino incomprensible y reemplazarla por el estudio racional y cuantificable de la probabilidad.” (p.54-55)

“El mercado tenía un gran inconveniente no sabía como poner precio a los derivados. Los factores interactuantes de tiempo, riesgo, tasas de interés y voltilidad de los precios eran tan complejos que los matemáticos no podían con ellos, hasta que Fischer Black y Myron Scholes publicaron su artículo …Una ecuación que permitía calcular el precio de los derivados financieros sobre la base del valor del activo subyacente … Fue un momento decisivo para la matematización del mercado. Unos meses después , los operadores del mercado utilizaban las ecuaciones y el vocabulario tomados directamente de Black-Scholes y el negocio mundial de los derivados despegó como un cohete … Nadie sabe la cifra exacta, pero la cuantía virtual supera sin duda en varias veces, tal vez diez, el valor del producto económico mundial real …” (p.56-57)

“Sigue repugnando al sentido común que el mercado de productos que derivan de bienes reales llegue a ser inimaginablemente más vasto que el mercado de las cosas mismas … Se ha abierto un profundo abismo entre el lenguaje financiero y el del sentido común.” (p.58)

“Los grandes cerebros habían cometido un error clásico: habían tratado una circunstancia muy improbable (el default y sus consecuencias) como si fuera imposible. Como observó en una ocasión Keynes, no hay nada tan desastroso como una política racional en un mundo irracional. A Keynes le preocupaba la diferencia entre el riesgo  en el sentido matemático de probabilidades y la incertidumbre … El riesgo es manejable en el sentido en que es posible calcular probabilidades y tenerlas en cuenta, pero lo realmente imposible es manejar la incertidumbre, al menos mediante este tipo de cálculo preciso.” (p.65)

“Estos nuevos instrumentos financieros [credit default swaps] eran muy, muy ingeniosos, pero tenían un desgraciado efecto colateral: llevaban los bancos a la quiebra. Eso se debía a que, en el fondo, la actividad bancaria es, o debería ser, un negocio simple. Los clientes depositan dinero en un banco a cambio de un interés; el banco presta dinero a otras personas a una tasa de interés mayor. Esto no es sofisticado ni interesante, pero el negocio de la banca no tiene por qué ser como el salto base o el hip-hop. En cambio, es una manera segura de ganar dinero continuamente (y, no por casualidad, de crear crédito en la economía), a condición de que se respete una regla fundamental: el banco tiene que ser cuidadoso con a quién presta dinero. La calidad del préstamo es decisiva … No se trata de una cuestión secundaria o marginal, sino del verdadero núcleo existencial de la banca.” (p.84)

“Buffet [Warren] tuvo doblemente razón en comparar los nuevos productos financieros con ‘armas de destrucción masiva’: en primer lugar, porque son letales; en segundo lugar, porque nadie sabe cómo seguirles la pista hasta el final.” (p. 89)

 

L’habitatge en propietat i la bombolla immobiliària

 

“El sueño de la vivienda propia, en combinación con la innovación de los derivados financieros, nos llevó a la situación actual. Es el otro extremo de la cadena que se oculta tars las quiebras de bancos y la paralización del crédito.” (p. 97)

“Con perspectiva histórica, el mercado inmobiliario es absolutamente seguro y tremendamente aburrido. La visión de conjunto muestra progresos seguros y predecibles; el primer plano muestra que los precios d elas viviendas suben y bajan con gran rapidez. Cuando Gordon Brown nos prometió el ‘fin del ciclo boom-bancarrota’, prometía algo que ningún político británico jamás consiguió. Todos los mercados corrigen en exceso: van demasiadon lejos hacia arriba y luego demasiado lejos hacia abajo, lo que les da impulso para volver a subir en demasía la próxima vez.” (p.99)

“Las reglas generales de estas burbujas e implosiones son bien conocidas. El primero en sistematizarlas fue el economista Hyman Minsky … El modelo básico de esas manías sostiene que un fenómeno real comienza a extenderse, es percibido por los inversores, se hincha fuera de toda proporción y sigue creciendo por todos los medios, así que se suman más inversores sobre la base de lo que hoy se denomina la ‘teoría del más loco’ … Su significado es que, incluso cuando toso el mundo sabe que lo que ocurre es una locura, siempre se puede hacer dinero comprando valores y vendièndolos un poco más tarde a alguien todavía ‘más loco’. De esta manera, es indiferente la medida en que los valores estén sobrevalorados mientras haya alguien más estúpido dispuesto a comparlos cuando uno ya ha obtenido un buen beneficio. Esto funciona, hasta que deja de funcionar …” (p.115-116)

 

Les hipoteques subprime

 

“El capital se asemeja a un virus, cuya finalidad es reproducirse; el capital quiere crecer. El rendimiento del capital es excesivamente bajo. El rendimiento de las  acciones es execesivamente bajo y el de los bonos también. Así las cosas, el capital comienza a buscar nuevos modos de crecimiento y de reproducción. Si las fórmulas antiguas no funcionan, el dimero buscará nuevas fórmulas.” (p.122)

“El invento de la titulización llevó la banca a la quiebra debido a la separación que se instauró entre prestamista y prestatario al vender el préstamo a un tercero. La gente deseaba encontrar el dinero para comprar casas, y el dinero quería a su vez encontrar una manera de llegar a la gente. El resultado fue una gigantesca ola de innovaciones financieras ligadas a la hipotecas. ¿Y qué pasa entonces cuando el dinero busca nuevos prestatarios y el fusible de la evaluación del riesgo ya no está en funcionamiento? Respuesta: los préstamos continúan concediéndose a pesar de todo. Se produce entonces un cambio radical, por el cual el proceso de préstamo ya no es impulsado por el deseo legítimo de la ghente humilde, poco fiable, de adquirir una vivienda, sino por un proceso fabricado y movido por el capital, al que se deja rienda suelta para buscar  gente que contraiga préstamos. Comenzó entonces una epidemia de lo que dio en llamarse ‘préstamo depredador …” (p.133-134)

“¿Por qué una persona sensata prestaría dinero a alguien sin ingresos, ni empleo ni bienes? Respuesta: porque vende el préstamo a un tercero, de modo que le trae sin cuidado.” (p. 138)

 

L’error dels economistes

 

“Y sin embargo la industria financiera pudo haber salido airosa de esto … a no ser por un simple error … Este error puede resumirse en una palabra: riesgo. Los banqueros hicieron cálculos erróneos sobre las matemáticas relativas al riesgo.” (p. 145)

“Los supuestos de racionalidad impregnan la economía moderna y constituyen una de las razones por las que la utilidad práctica de este campo se ha visto reducida tan drásticamente. En lugar de ocuparse de lo que ocurre realmente en la práctica, la economía se preocupa cada vez más por desarrollar fórmulas pseudomatemáticas. Estas fórmulas proporcionan modelos de comportamiento que nunca corresponden del todo a lo que sucede realmente …: en lugar de ecuaciones que describen la realidad, la economí produce ecuaciones que describen condiciones ideales y una claridad teórica de tal tipo que nunca se da en la práctica …” (p.149-150)

 

El reconeixement de l’error per Alan Greenspan

 

“Nuestras dificultades estructurales para tratar con la probabilidad y el riesgo son muy profundas … Tenemos una particular proclividad a los errores relacionados con el riesgo. Dado esto, tal vez no sería de extrañar que un error concerniente al riesgo fuera la causa de la crisis del crédito. A esto se refería Alan Greenspan cuando, el 23 de octubre de 2008, se presentó ante el Comité de Supervisión y Reforma del Congreso y habló de ‘un tsunami crediticio que se produce una vez en un siglo’, sobre la base de ‘todo un edificio intelectual’ que acababa de hundirse.”  (p.152-153)

“La militante defensa de Greenspan de la desregulación y el captalismo del laissez-faire parecían ser un efectivo apoyo intelectual a sus políticas. Greenspan fue amigo y discípulo de Ayn Rand … Las ideas centrales de Rand se fundaban en la creencia de que … el hombre es ‘un ser heroico, con su propia felicidad como propósito moral de su vida’, y la única buena sociedad es el capitalismo … ‘Cuando digo capitalismo me refiero a un pleno, puro y no regulado capitalismo de laissez-faire’ … Greenspan puso siempre el énfasis en la creencia -creencia mística- de que se podía confiar por completo en la autorregulación de los mercados. Por eso fue tan explosivo su reconocimiento …: ‘Aquellos de nosotros que hemos confiado en que el interés propio de las instituciones emisoras de préstamos protegería el patrimonio de los accionistas (y yo en especial), nos hallamos en un estado de estupefacta incredulidad’. En respuesta a una pregunta, dijo que había encontrado ‘un defecto en el modelo que yo percibía como la estructura de funcionamiento decisiva que define como opera el mundo’.” (p.154-155)

“’¿Cuál el fue el error de las políticas económicas que habían operado tan efectivamente durante casi cuatro décadas? [Bueno, ésta es una manera de plantear la cuestión, pero ignora la creciente desigualdad desde el final de la Guerra Fría, así como el aumento del poder de la industria financiera y la manera en que ésta consiguió de políticos complacientes el derecho a desregularse y a parecerse cada vez más a un casino. E ignora ... todas las ocasiones en que se puso de manifiesto la inedecuación de los modelos matemáticos de correlación de riesgos]. La quiebra había sido más notable en la titulización de las hipotecas para la compra de viviendas. La evidencia sugiere seriamente que sin el exceso de demanda de los aseguradores, la generación de hipotecas subprime habría sido mucho menor y, consiguientemente, también muchos menos los defaults. Pero las hipotecas subprime fueron acumuladas en pools y vendidas mientras los títulos fueron objeto de la explosiva demanda de inversores de todo el mundo. En su orígen, estos títulos hipotecarios, por ser subprime, se ofrecían a unas tasas de interés que parecían ajustadas a riesgos excepcionalmente elevados. Pero con los precios de la vivienda en alza constante en Estados Unidos, las tasas de morosidad y de ejecuciones hipotecarias eran engañosamente modestas. Las pérdidas eran mínimas. Para los inversores más sofisticados del mundo, era un error considerarlas un ‘robo’.

El surgimiento posterior en la demanda mundial de títulos subprime de los Estados Unidos por parte de bancos y fondos de cobertura y fondos de pensiones sostenidos por calificaciones positivas muy poco realistas de las agencias de crédito fue, a mi juicio, el núcleo del problema. La demanda se hizo tan agresiva que demasiados titulizadores y prestamistas creyeron estar en condiciones de crear y vender títulos hipotecarios con tanta rapidez que nunca pondrían en peligro el capital de sus accionistas y, en consecuencia, carecerían de incentivo para evaluar la calidad crediticia de lo que vendían. Lss presiones a los prestamistas para que proyectaran más ‘papel’ hundieron los estándares de colocación de subprime a partir de 2005. La aceptación acrítica de las calificaciones crediticias de los compradores de estos activos tóxicos condujo a pérdidas monumentales.

Fue la inadecuada estimación de esos activos tóxicos lo que precipitó la crisis. En las últimas décadas se desarrolló un vasto sistema de manejo y evaluación del riesgo, que combinaba las mejores intuiciones de los matemáticos y expertos financieros, sostenidos por importantes avances en la tecnología informática y de las comunicaciones. El descubrimiento del modelo de evaluación que sostenía en gran parte el progreso de los mercados de derivados mereció un Premio Nobel. Este moderno paradigma de gestión del riesgo ejerció su dominio durante décadas. Sin embargo, todo el edificio se hundió en el verano del año pasado porque los datos con que se alimentaban los modelos de gestión de riesgo no cubrían más que las dos últimas décadas, que fueron un período de euforia. En cambio, si los modelos se hubieran ajustado con más precisión a períodos históricos de tensión, los requisitos de capital habrían sido muy superiores y hoy el mundo financiero, a mi juicio, estaría en mucho mejores condiciones. [Aquí hay que afinar mejor el análisis. No es que los datos carecieran de historia suficiente, sino que la idea misma de apoyarse en datos históricos es inadecuada. El acontecimiento imprevisto e spor definición el acontecimiento no previsto: si estas cosas se adaptaran a los modelos, éstos funcionarían; pero, como se puede demostrar, no funciona cuando se enfrentan a lo inesperado.] (Testimoni d’Alan Greenspan en cursiva; p. 177-179)

“En lo fundamental, tenía todo la razón, todo el error es atribuible al riesgo. Llegó tarde, demasiado tarde, pero tenía razón. Toda la banca gira en torno a la gestión del riesgo, y a este respecto fundamental, los banqueros fallaron en forma masiva. Fallaron porque confiaron en modelos matemáticos carentes de rigor y que no comprendían del todo … No sólo se quivocaron en la práctica … sino que se equivocaron filosóficamente. Se exponían de la manera en que se expone quien hace algo reñido con la naturaleza de la realidad.” (p.179)

 

El fracàs dels reguladors

 

“La crisis del crédito tuvo origen en un clima, un problema y un error. Pero también en un fracaso: el de los reguladores, los políticos y los directores de los bancos centrales, cuya función consistía en detectar el peligro económico. Una parte de este peligro tenía que ver con la ignorancia de datos demasiado buenos para ser verdaderos, sobrecalentamiento económico y olores sospechosos.” (p.180)

“Hay gente cuyo trabajo consiste en detectar estos olores sospechosos, pensar acerca de ellos y su significado y proponer en nuestro nombre planes para tratarlos. Son los directores de los bancos centrales.” (p.183)

“A Greenspan le entusiasmaban los mercados libres doctrinariamente puros, y a los mercados libres doctrinariamente puros les entusiasmaba Greenspan. Ésa   fue, a su vez, la razón por la que era, y seguiría siendo, contrario a reventar ninguna burbuja: ¿quién era él para interferir en la operación del mercado, que por definición sabía de sí mismo más de lo que cualquier individuo podía saber? El libre mercado es Aquel Que Ha de Ser Obedecido, y si el mercado deseaba tener una burbuja, debía tenerla.” (p.185-186)

Un supuesto subyacente de la regulación financiera en Estados Unidos, Gran Bretaña y el mundo entero, ha sido el de que la innovación financiera es beneficiosa por definición, pues la disciplina del mercado aventaría cualquier innovación innecesaria o destructiva de valor. Como consecuencia de ello, los reguladores no consideraron que les correspondiera emitir juicios averca del valor de difrentes productos financieros y por lo general evitaron la regulación directa de los mismos …” (Cita d’Adair Turner, cap de la Financial Services Authority britànica, p.193)

“La industria financiera fue la causa de la crisis, pero ésta no se habría producido sin la colaboración de los gobiernos que durante décadas se adhirieron incondicionalmente a la idea del puro capitalismo del laissez-faire. Sustancialmente, lo que esta ideología hizo en la práctica fue permitir que los banqueros escribieran sus propias reglas, o su falta de reglas.” (p.194)

“A partir de la confluencia de la financiación de la campaña, las conexiones personales y la ideología, en la década anterior corrió un río de políticas desreguladoras que, vistas con perspectiva histórica, resultan asombrosas:

  • insistencia en el libre movimiento de capital a través de las fronteras
  • rechazo de las regulaciones de la época de la Depresión, que distinguía entre banca comercial y banca de inversión
  • prohibición, dictada por el Congreso, de regular los ‘credit default swaps’
  • importantes incrementos en el volumen de apalancamiento permitido a los bancos de inversión
  • mano suave (¿me atrevería a decir imperceptible?) en la Securities and Exchange Commission en cuanto a aplicación reguladora
  • acuerdo internacional que permitiera a los bancos medir su propio riesgo
  • intencionado fracaso en la actualización de las regulaciones con el fin de ponerla a tono con el frenético ritmo de innovación financiera.

(cita de l’article de Simon JOHNSON, “The Quiet Coup” a The Atlantic, maig 2009) (p.198-199)

“Una gran parte del problema era también que las leyes existentes que habrían podido aplicarse, eran inaplicables. La regulación financiera tiene dos aspectos: las leyes mismas y el modo en que se las aplica, a lo que llamaremos. Respectivamente, el marco y el régimen … Estamos ante un caso importante de galimatías, que me recuerda algo que oí decir una vez a un politólogo acerca de Italia. Este país. Dijo, te permite entender cómo sería la anarquía en la práctica: no una sociedad sin leyes, sino una sociedad con miles de leyes a las que nadie presta ninguna atención.” (p. 201-202)

 

Una cultura difusa

 

“Hay una diferencia antropológica y cultural entre una industria y un negocio. Una industria es una institución cuya finalidad primordial es producir algo, y tiene el beneficio económico como una consecuencia … ¿Quién va a trabajar por la mañana pensando que lo más importante que tiene que hacer ese día es maximizar el valor del accionista? A veces, parece que los ideólogos del capital pensaran que eso es lo todos debiéramos hacer, lo cual sólo demuestra cuán desconectados están de la realidad … (p.209-210)

“La base de la crisis fue un clima (la fiesta de la victoria posterior a la Guerra Fría del capitalismo de libre mercado), un problema (las hipotecas subprime) y un fracaso (el de los entes reguladores) … Pero ese fracaso no conssitió tanto en la ausencia de atención a los detalles particulares como en toda una cultura relacionada con la primacñia del negocio, del dinero, de la desregulación, del permanente predominio de los intereses del sector financiero. Fue esto lo que nos llevó a un punto en el que la simple creencia en el libre mercado se convirtió en una especie de religión secular …: la superioridad del libre mercado sobre todas las formas de organización humana.” (p.214)

 

La factura

 

“Lo que ha faltado en el discurso público sobre la crisis es alguien que pusiera de relieve la medida en que hemos contribuido a que nos pasara lo que nos pasó, por permitir a nuestros gobiernos que lo hicieran y por haber sido codiciosos y estúpidos. No sólo los banqueros han incurrido en codicia, visión exclusiva a corto plazo y economía fantasiosa … Nos hemos obsesionado cada vez más con el precio de nuestras viviendas, nos hemos sentido más ricos de lo que debíamos, hemos tomado prestado el dinero que no teníamos, lo hemos gastado en tonterías, y ahora, tras la caída -como era inevitable, deseamos echar la culpa a otros. (p.228-229)

“… la rutina hedonista: cuánto más se tiene, más se desplaza la idea que uno se hace de la felicidad para acabar quedando siempre fuera de su alcance … La crisis del crédito pudo haber sido un momento para reflexionar sobre esto. En nuestro mundo occidental podemos hacer algo que nadie ha hecho en la historia: mostrar al mundo que sabemos cuándo tenemos suficiente.” (p.232)

“El giganteso rescate de las principales instituciones financieras significa que el modelo anglosajón de capitalismo ha fracasado. La magnitud de la intervención estatal en Estados Unidos y en Gran Bretaña está en este momento en un nivel comparable al de épocas de guerra … Es una forma de socialismo puro al cien por cien, pero en beneficio de los ricos … Nadie piensa que sea literalmente así como debe funcionar el mundo. Es una abominación tan grande para el partidario del  libre mercado como para el socialdemócrata o el abiertamente izquierdista. Peron los modelos y las alternativas no parecen hallarse cerca, ya que en el lugar donde acostumbraba a estar el desafío de la izquierda hay un vacío ideológico y teórico. El capitalismo ya no tiene un antagonista mundial, justo nen el momento en que más lo necesita. Mejor diho, ha encontrado un adversario mortal, pero lo grave de la situación es que ese adversario es el propio capitalismo.” (p.246-247)

 

SOBRE JOHN LANCHESTER

 

La singularitat d’aquest llibre és que el seu autor no és un economista, sinó un novel·lista britànic  d’èxit, amb obres prou reconegudes com “En deuda con el placer” o “El puerto de los aromas”.

Lanchester destaca també per la seva tasca periodística com a col·laborador, entre d’altres,  de London Review of the Books, The Guardian The New Yorker o The New York Review of Books.

Veure el seus articles  més recents – relatius a la crisi de l’euro- a la London Review of the Books (juliol 2011): “Once Greece goes …” i  a The New Yorker (10 d’octubre de 2011): “Euro Science”

 

SOBRE EL LLIBRE

Conferència de John Lanchester a la Royal Society for the Encouregement of Arts, Manufactury and Commerce (RSA)  (9-2-2010)

Ressenyes i comentaris

 

SOBRE LA CRISI ECONÒMICA

 

Llibres

 

D’entre la immensa bibliografia que està generant la crisi, proposem la tria de cinc llibres:

  • Guillermo de la DEHESA. La primera gran crisis financiera del siglo XXI. Alianza Editorial. Madrid, 2009 Veure el comentari de Jaime Requejo a la Revista de Libros nº 158 (febrer 2010): “Un profundo análisis de una crisis profunda”
  • Joaquín ESTEFANÍA. La economía del miedo. Galaxia Gutenberg. Barcelona, 2011 Avenç editorial a Claves nº 218 (desembre 2011)
  • George AKERLOF y Robert SHILLER. Animal spirits. Cómo influye la psicología humana en la economía. Gestión 2000. Barcelona, 2009 (original en anglès del 2009)
  • Carmen M.REINHART i Kenneth S.ROGOFF. Esta vez es distinto: ocho siglos de necedad financiera. Fondo de Cultura Económica. Madrid, 2011 (1ª edició en anglès de 2009) Veure el comentari de Carlos Pérez de Eulate a la Revista de Libros nº 159 (març 2010): “Una estupenda enciclopedia sobre crisis financieras

 

Blogs i pàgines d’interès

També les cròniques d’Andreu Missé, Xavier Vidal-Folch … i els articles de Joaquín Estefanía a El País; d’Andy Robinson, Manel Pérez … i els articles d’Alfredo Pastor a La Vanguardia; els articles de Josep Oliver a El Periódico i Cinco Días

 

Pel·lícules

Dues novetats recents:

 

 

Recursos infogràfics i interactius

-       Cronologia documentada de la crisi de l’agència Reuters: Times of Crisis

-       Infografia de la BBC sobre el deute extern dels països de l’Eurozona: Eurozone debt web: who owes what to whom?

 

Materials complementaris del llibre de Lanchester