Per què aquest llibre

Continuem l’activitat del club de lectura, dedicada en el seu primer cicle al? futur de la democràcia. Partirem d’un plantejament general de la m? del llibre de Daniel Innerarity, El futuro y sus enemigos. Amb el llibre de Ramon Folch, La quimera de créixer, constatàrem la dificultat de governar la transició a un nou model productiu. Per endinsar-nos, després, en el laberint de la crisi financera i econòmica, amb el llibre de John Lanchester, Huy!. I en la quarta proposta -el llibre de José Ignacio Torreblanca, La fragmentación del poder europeo- veiérem com s’està? afeblint el projecte europeu, afectat d’un greu problema institucional i polític.

Amb el llibre de Raffaele Simone, El monstruo amable, proposem analitzar de quina manera les dues grans famílies polítiques convencionals europees -l’esquerra i la dreta- estan reaccionant davant les transformacions associades a la globalització.

Aquest assaig no és ni un llibre acadèmic d’un científic social ni el llibre d’un polític en actiu. Es tracta de l’opinió raonada d’un lingüista italià de prestigi que exposa de forma bastant vehement i contradictòria la seva perplexitat pel que considera la incapacitat de l’esquerra europea per donar una resposta coherent als canvis econòmics i socials en curs. A la vegada, que descriu els que considera trets definidors de la nova dreta, de la que en seria un exemple -potser una caricatura- el berlusconisme sorgit i madurat dins del laboratori polític italià.

Certament, no pot deslligar-se aquest llibre de les circumstàncies específiques de la política italiana i així potser requereix una certa cautela a l’hora d’establir generalitzacions. En tot cas, l’estil provocador de Simone, que fa d’aquest paper gairebé un pamflet polític, de ben segur que incitar? el debat.

 

Sinopsi

En síntesi, Simone pensa que l’esquerra europea no ha entès els canvis que s’han produït al món i els seus efectes en la societat europea i, per tant, no ha sabut donar resposta als temors que aquests canvis susciten en les seves bases socials. Per contra, aquests canvis han estat assimilats ràpidament per una nova dreta que ha innovat les formes de dominació social i política, convertint-se en un monstre dolent que converteix els ciutadans en consumidors individualistes. Davant d’aquesta nova dreta, l’esquerra no ha estat capaç de reaccionar eficaçment perquè ha dilapidat el seu patrimoni, conformat pels combats pels drets, les llibertats, la justícia social …, a la vegada que no ha assumit el fet de no haver assolit els seus grans objectius de transformació social, llastrada pel fort corrent individualista i per l’ombra de dubte i rebuig deixada per l’experiència comunista. Així, l’esquerra no comunista ha diluït la seva identitat política i no ha anat més enllà de presentar un reformisme edulcorat (una barreja d’assistencialisme, estatisme, radicalisme i bonisme), per? mancat del rigor necessari per definir una gran política reformista a l’alçada del món modern consumidor i globalitzat. Com a sortida, Simone proposa trencar amb la vella esquerra, sense renegar dels valors constitutius del socialisme democràtic, i construir un nou projecte basat en l’afirmació del paper de l’estat en la regulació dels mercats, la inversió en coneixement i recerca, la defensa de la laïcitat, la garantia sense laxisme de la seguretat dels ciutadans, la refundació de l’estat del Benestar amb l’abandó del paradigma assistencialista per promoure l’emancipació de cada individu i l’ajuda mútua.

 

Pàgines escollides

Uns interrogants de partida

La izquierda tiene todavía futuro? Sigue habiendo diferencias sustanciales entre la derecha y la izquierda? Tiene aún sentido el concepto de izquierda o es solo la matriz histórica de unas fuerzas que son diversas y muy heterogéneas, acaso destinadas a desaparecer? ?Realmente hay que resignarse al capitalismo que cambia de faz, como única opción vital? (pròleg de Joaquín Estefanía, p.14)

Un sever balanç de l?esquerra

Casi ninguno de los grandes objetivos históricos de la izquierda ha logrado materializarse plenamente, y casi ninguno de sus ideales ha arraigado en los paradigmas políticos y sobre todo en la mentalidad colectiva de los países occidentales. No hablo de resultados en forma de leyes, normas y obligaciones, sino más en abstracto y en las raíces- de convicciones, creencias, esperanzas, expectativas, de formas de pensar y de comportarse en la dimensión pública.

En este ámbito, el balance arroja una pérdida neta.

Si intentáramos hacer una lista de los resultados positivos que ha logrado la izquierda y que han arraigado en la mentalidad general, yo citaría los siguientes: la idea de bienestar social, con distintos matices, y a pesar de las enormes dificultades que crea en los balances de los Estados, se ha impuesto como uno de los requisitos esenciales de los países civilizados (?pero no en Estados Unidos!); la enseñanza obligatoria es prácticamente universal en los países avanzados; la salvaguardia del trabajador y del trabajo, pese a ser objeto de polémica y y a estar asediado de mil formas, también se considera un distintivo de civilización; la idea de derechos civiles está reconocida y se practica más o menos en todo Occidente.

No se trata de unos resultados de poca monta: es más entre los elementos de la lista aparecen algunos de los rasgos que caracterizan al progreso en la ?poca moderna, aunque algunos de esos resultados se deban, propiamente, al efecto combinado de las izquierdas democráticas y del liberalismo.

Pero hagamos la prueba de pasar revista a las cosas de izquierda que no han logrado imponerse o que se han malogrado claramente. Alguien ha intentado poner en fila los objetivos a los que ha aspirado el socialismo a lo largo de su historia: libertad, igualdad, comunidad, fraternidad, justicia social, sociedad sin clases, cooperación, progreso, paz, prosperidad, abundancia, felicidad.

Si uno vuelve a leer esa retahíla con una mirada desengañada, encontramos elementos que parecen incluso conmovedores por su desmedida ambición o por su candor … ¿Quién estaría todavía dispuesto a asociar la idea de socialismo a la idea de felicidad? … ¿Quién cree todavía de verdad en la posibilidad de una sociedad sin clases? … Puede que las pretensiones fueran exageradas, que las ambiciones se hubieran forzado hasta el límite de los sueños; tal vez se estaba chocando con unos intereses demasiado delicados, o se estaba tocando algún nervio profundo, peligroso y susceptible, de la naturaleza humana. Puede que la reacción de renuncia se desencadenara por esa desmesura que habían manifestado las expectativas del socialismo.

Para ver qué metas no se han alcanzado es conveniente atenerse a cosas más concretas. He aquí algunas de ellas: no se ha producido una elevación estable del nivel medio de instrucción y de cultura, ni el desarrollo pleno de la ciencia y la investigación, ni la revalorización de las energías creativas de los intelectuales y los artistas, ni la difusión generalizada de una mentalidad mínimamente racional y laica, ni la creación de una conciencia cívica solidaria y de un espíritu de paz colectivo; ni tampoco ha tenido éxito, salvo de forma fragmentaria, la acción de lucha contra la pobreza y contra la explotación de los trabajadores, ni la armonización de las diferencias sociales, ni la plena paridad entre hombre y mujer, ni la tendencia a ayudar a los más débiles con medidas de solidaridad y de redistribución de la riqueza, ni la actitud de respeto al medio ambiente y a la naturaleza, ni la creación de nuevas formas de producción o la reducción del impacto medioambiental de los procesos productivos; en todo el mundo, el sindicalismo, que nació como instrumento de defensa de los trabajadores, se convirtió? rápidamente en un granítico ?agregado?? (por utilizar el término de Pareto), más interesado en perpetuarse a s? mismo que a defender los intereses de los más débiles …

… por no hablar obviamente del objetivo supremo que cultivaron las izquierdas en la edad de oro: la limitación del poder del capital y la creación del Hombre (y de la Mujer) Socialista. Esas son unas metas en las que ya nadie piensa seriamente (salvo algún grupo aislado de radicales o fanáticos), ni siquiera en su acepción débil. (p.41-44)

 

Factors del fracàs de la cultura política de l’esquerra

El primer factor (y el más importante) es la obvia constatación de que los numerosos experimentos de la Izquierda en el Poder que se han materializado durante el siglo XX han asumido invariablemente una forma comunista, y por tanto, en un determinado momento de su parábola, han dejado ver su semblante de regímenes miserables, opresores y criminales. (p.45)

A eso cabe añadir que la izquierda razonable no siempre ha conseguido aclarar que la miseria, el terror y la muerte no son en absoluto sus ideales, sino si acaso los resultados perversos logrados por unas camarillas de poder que nada tienen que ver con las esperanzas de la gente que se siente de izquierdas. (p.47-48)

Otros factores, menos dramáticos pero no menos poderosos como móvil de desafección, han contribuido a aislar los ?ideales de la izquierda? …

Yo pondría en primer lugar las feroces rivalidades y las extravagantes ambiciones de las distintas ?sectas? de la izquierda marxista y no marxista … La izquierda se ha pasado una parte importante de su vida fraccionándose, escindiéndose y destruyéndose, derrochando como una máquina ineficiente una enorme cantidad de energía en forma de calor inútil. (p.48)

Después yo citaría la retórica hipócrita que ha cultivado la izquierda durante años a propósito de los países comunistas … (p.48-49)

Otro factor es la vergonzosa retahíla de mea culpa tardíos con que los dirigentes comunistas, excomunistas o poscomunistas siguen admitiendo en media Europa, ya en la vejez y con medio siglo de retraso … que se equivocaron al afiliarse al comunismo, como si la enormidad de aquel error no se hubiera denunciado y descrito desde el principio por parte de testigos y analistas de todas las tendencias. (p.49)

Y hay más: mucha gente de izquierdas ha cultivado durante décadas la peculiar convicción de que ellos constituían una vanguardia a la que la historia había asignado una misión especial de regeneración: fundar un nuevo orden …

La antigua pretensión de que ellos eran diferentes … se disolvió penosamente. Sin embargo, ha dejado aquí y allí, como rastro póstumo la irritante actitud de superioridad que subsiste en un parte de la izquierda, que en algunos casos sigue convencida de que es una formación distinta del resto del mundo, la vanguardia de un avance imparable. (p.50-51)

Junto a los móviles de la desafección cabe recordar algunos efectos chocantes que ha producido la cultura de izquierdas, a menudo sin darse cuenta. Los primeros son la doctrina y la práctica de lo políticamente correcto … (p.52)

A estos móviles de desafección y despecho se suma la insuperable cortedad intelectual y de ideas de los grupos dirigentes … Los líderes de izquierdas no han producido ni siquiera una idea s?lida desde la ?poca del Estado del bienestar … Por ello, esos líderes también carecen de autoridad … (p.53-54)

 

Conseqüències de la desorientació de l’esquerra

Produce escalofríos la lista de encrucijadas históricas que han pasado por alto o no han visto las ?últimas generaciones de dirigentes de izquierdas, las citas decisivas con la historia a las que no han acudido … A un nivel más estratégico, nadie se dio cuenta de que la modernidad se anunciaba con unos rasgos poco amistosos … (p.54-55)

No obstante, en lo más alto de esta lista de desatenciones y errores imperdonables hay que colocar la falta de un análisis de la muerte y transfiguración del capitalismo. Este tema debería haber sido una de las preocupaciones constantes para cualquier tipo de izquierda, y sin embargo parece que ha escapado durante décadas a su atención … La tremenda crisis financiera de 2008 lanzó? una señal de alarma tardía, que obviamente sorprendió? a la izquierda sin ningún tipo de soluciones …

El resultado final ha sido un debilitamiento de la izquierda en el mundo. El proceso se ha desarrollado en dos fases. Primera fase: durante el tiempo transcurrido entre los acontecimientos de Hungría y la caída del Muro de Berlín se produjeron primero el ocaso y después la virtual extinción de la versión comunista del socialismo …

Segunda fase: el capitalismo, al volverse global y centrarse en el consumo, también ha producido sin estrépito la disgregación del segundo componente fundamental de la izquierda, la socialista reformista, al mostrar que todavía no es posible colocar al Estado en el lugar del mercado como regulador de la economía, de la propiedad y de la producción.

Entre las dos fases hay un gradiente: la experiencia comunista ha desacreditado los argumentos generales de la izquierda, debilitándolos de raíz; la modernidad ha completado la tarea, asestando fuertes empellones a la idea socialista.

Por estos motivos, hoy en día el contenedor que denominamos izquierda está casi vacío y muy maltrecho. (p.59-60)

Hi ha esquerra més enllà del socialisme?

Puede que el socialismo se haya acabado, pero la izquierda no. Entre mucha gente sigue viva la idea de que se puede conseguir combinar un grado limitado de desigualdad con bienestar, solidaridad, instrucción y libertad, es decir a traducir razonablemente las metas del socialismo a una versión moderna (p.60)

Algunos han sugerido que en esta ?poca moderna la izquierda debería concentrarse en los derechos… En cambio, otros consideran que el eje del futuro debe ser la solidaridad… Todos estos enfoques son endebles, y sobre todo genéricos, por un motivo fundamental e ineludible: no tienen nada que sea específicamente de izquierdas … (p.61-62)

… la izquierda debería tener el valor de llevar a cabo dos operaciones cuya dificultad raya en el contorsionismo: desembarazarse de ese aire punitivo y de tonos irritantes y gratuitamente provocadores que a menudo han tenido sus posturas hacia los intereses de los demás …, y librarse de la inveterada actitud de contestación a priori hacia las estructuras institucionales y sus poderes concomitantes. En otras palabras, la izquierda debería convencer a los demás de que su papel en la modernidad no es crear fracturas ni resentimientos, sino construir sobre otras bases y con otros métodos (p.62)

La Neodreta

… la derecha sobre la que me dispongo a hablar no coincide con ninguna de las derechas que se han venido sucediendo a lo largo del siglo XX, sino que constituye una agregación de ingredientes totalmente nueva… No practica ni predica ninguno de los comportamientos de las Derechas Duras del siglo XX … Sus técnicas para enfrentarse al adversario están a tono con los tiempos, es decir, son incruentas …? (p.85-87)

Donde la Neoderecha revela su verdadero rostro en el hecho de que le gusta contar con mayorías “salidas”, dado que puede utilizarlas como apoyo a sus aspiraciones populistas … De acuerdo con su vena populista, la Neoderecha no hace sino devolverle al pueblo sus propios humores, haciéndole creer que se trata de auténticas elaboraciones políticas. Por ello, la Neoderecha es profundamente anti política… en la medida que rechaza las tradiciones, el lenguaje y las reglas de la vida democr?tica, e incluso de las instituciones … La Neoderecha … sabe explotar el desfase entre lo que quiere el pueblo y lo que imponen las leyes: si el pueblo quiere algo que va en contra de lo que prescribe la ley, lo que debe prevalecer es lo primero. Apelar al pueblo confiere a la postura populista tanto una legitimación desde abajo… como una patente de “socialismo”, un ansia de preocupación por los problemas de la gente … (p.88)

…la Neoderecha tampoco es liberal como las derechas históricas de los siglos XIX y XX, de las que ignora sus objetivos fundamentales … la Neoderecha no es laica, porque ha entendido muy bien que el móvil religioso puede funcionar bien cuando uno se dirige al pueblo, y no se preocupa de la riqueza general porque prefiere reservar su máxima atención a la de algunos grupos de individuos. En efecto, el enriquecimiento personal está entre sus valores públicos más importantes … (p.89)

… [la Neoderecha] está muy al día en cuanto a métodos e instrumentos, a la imagen y las técnicas de propaganda: quiere parecer moderna, vital, joven (aunque a menudo la gobiernan viejos) y llena de energía, apolítica y casi antipartidos … Se presenta más bien como una mentalidad difusa e impalpable, una ideología intangible, un conjunto de actitudes y modos de comportarse … Se trata de una cultura, más que una fuerza política concreta: sí es cierto, se polariza más en algunos partidos que en otros, pero, al ser impregnante, influye en todo el combinado social, incluyendo las capas que, al ser electivamente de izquierdas, deberían encargarse de hacerle frente … (p.89-90)

En economía, la Neoderecha es enemiga de la intervención pública, sobre todo en la gestión de los grandes sistemas de servicios … (p.91)

En política, es totalitaria y radical: por ejemplo, no se negocia con el adversario, se le critica hasta el escarnio. Las reglas generales de la contienda política le parecen inútiles, no solo porque limitan la libertad de acción, sino porque ralentizan el ejercicio de los poderes y el cuidado de los intereses.

En política es ultraconservadora, salvo en lo referente a la innovación de los productos y a la expansión de los consumos … El mercado y el consumo son para la Neoderecha la verdadera misión de la modernidad … (p.92)

La Neoderecha no reconoce otra clase que no sea la burguesía (pequeña y mediana), a la que intenta llevar a niveles cada vez más altos de consumo, de bienestar y de entretenimiento, ignorando al resto de la población (pobres, casi pobres, gente en riesgo de caer en la pobreza, minorías e inmigrantes) … En realidad, la Neoderecha desprecia al pueblo, al que ven tan solo como público y como clientela a la que hay que inducir a que se comporte de la forma deseada.? (p.92)

El Archicapitalismo está dotado de una especifidad que resulta ser nueva en la historia: acumula beneficios no ya ?nicamente explotando a sus trabajadores, sino también captando y oprimiendo a su propia clientela mundial. Esta se ha dejado envolver (sin que nadie de la izquierda se diera cuenta) en una espiral donde se combinan una variedad de factores que ya no son solo económicos, sino que afectan a varias dimensiones de la vida individual y asociada: publicidad, producto, mercadotecnia, crédito fácil para el pequeño consumo, deseo de diversión y de evasión, esperanza de seguir siendo jóvenes durante mucho tiempo y de obtener prolongados placeres de la vida sexual, una vaga aspiración a una vida abundante y descarada, una veladura de espiritualidad religiosa y de pathos … En este envoltorio transparente, los ciudadanos, transformados en clientes y condenados al estado de puerilidad (es decir, de usuarios y consumidores) han sido “fidelizados”, hechos cautivos de la voluntad del vendedor, que podrá hacer con ellos más o menos lo que le dé la gana …? (p.96-97)

 

Telons de fons d”aquesta evolució política

Voy a ilustrar tres de esos telones de fondo de cambio: (a) la disolución de la clase obrera como Clase General, (b) la metamorfosis antropológica y económica del pueblo de izquierda, es decir de la gente que se siente de ese bando y que vota por esos partidos, (c) la desaparición de los jóvenes de la esfera de la política. (En esta lista no he incluido la entrada más importante …: el nacimiento de una cultura global de masas esencialmente “despolítica”). (p.100)

… la clase obrera, aunque todavía existe, ya no tiene representación política ni visibilidad pública [...] ?tiende a comportarse (vota, vive o aspira a vivir, consume) y a presentarse como la burguesía que querría ser … (p. 101-104)

Mientras tanto, ¿quién ha ocupado, en los proyectos de la izquierda, el lugar que le correspondía a la clase obrera? … En buena parte se trata de una mezcolanza de clases medias y medias-bajas de naturaleza profesional e intelectual (diplomados y licenciados) y sectores dispersos de la alta burguesía. En suma, en conjunto se trata de cuellos blancos … (p.108)

… la nueva base electoral de la izquierda es realmente de fiar por lo que se refiere a su lealtad y a la sinceridad de sus móviles [...] ?unos apoyos tan variados resultan muy poco sólidos (p. 108-109)

Mientras tanto, del horizonte de la política han desaparecido los jóvenes [...] por una parte están los jóvenes extremistas y radicales que practican la política como acción, y por otra los que la buscan como mero camino hacia una profesión menos difícil que las demás. Y los demás dónde están? [...] Voy a indicar algunas de las razones de la desafección … El derrumbe del principio de autoridad, que ha golpeado a Occidente en distintas oleadas a partir de mayo del 68 … que ha truncado en general? la conexión … entre los Viejos y los Jóvenes … Se trata de una fractura radical, de un abismo insalvable [...] Este resultado se debe a algunos fenómenos materiales e inmateriales … En primer lugar, las dos o tres últimas generaciones han recibido en pleno rostro el impacto de todas las innovaciones tecnológicas de la modernidad y sus consecuencias culturales [...] En segundo lugar, en la historia de Occidente las generaciones recientes han sido las primeras en disponer de dinero de forma personal y directa … que se destina a consumos inventados ex profeso para ellos … En la práctica, el descubrimiento (para bien y para mal) de sí mismos como grupo lo consiguieron en el momento en que se convirtieron en clientes de las multinacionales! (p. 110-115)

 

El Monstre Amable

… el cuarto telón de fondo de cambio … el nacimiento de un paradigma de cultura global de naturaleza despótica … Se refiere a un sistema gestionado por conglomerados multinacionales y centros mundiales de poder financiero, centrado en el consumo, en la ubicuidad de los medios de comunicación y el entretenimiento, en continuas invocaciones a la voluntad del pueblo y a un deseo genérico de religión y de espiritualidad. (p.118)

La negligencia de la izquierda y de su intelligentsia ante este fenómeno deriva de la suficiencia con que ha contemplado la cultura de las masas, que siempre han considerado marginal … Los hechos han presentado un duro balance … han demostrado que no solo la cultura de las masas no es en absoluto marginal, sino que la política, la economía y hasta la guerra hoy en día se hacen precisamente a través de la cultura de masas, es decir, gobernando los gustos, los consumos, los placeres, los deseos y las diversiones, las concepciones y las representaciones, las pasiones y el modo de imaginar de la gente, aun antes que sus ideas políticas … (p.119)

Por consiguiente, para empezar a comprender por que Occidente no va hacia la izquierda es preciso un cambio de ángulo de observación. No basta con analizar la ineptitud de los dirigentes … o unos hechos histórico-políticos incluso importantes … Es preciso dirigir la mirada hacia un nivel de realidad aparentemente más bajo, en cuyo trasfondo ha venido perfilándose durante las últimas décadas un fenómeno nuevo. (p.119)

 

Tocqueville, profeta del Monstre Amable

Algunes de les cites de Tocqueville utilitzades per Simone i corresponents al sis apartat (Quina classe de despotisme amenaça les nacions democràtiques de la part quarta del segon volum de La democràcia a América)

… si el despotismo llegara a establecerse entre las naciones democráticas de nuestros días [...] se extendería más, será más benigno, y degradaría a los hombres sin atormentarlos.? (p.120)

Veo una multitud innumerable de hombres similares e iguales que dan vueltas sin tregua sobre s? mismos para procurarse pequeños placeres vulgares con los que dan satisfacción a su alma. Cada uno de ellos, considerado aparte, es como ajeno al destino de todos los demás: sus hijos y sus amigos forman para ?l toda la especie humana; en cuanto al resto de sus conciudadanos, los tiene al lado pero no los ve; los toca pero no los siente; no existe más que en sí mismo y para sí mismo, y aunque siempre le queda una familia, por lo menos puede decirse que ya no tiene patria. (p.122)

… se eleva un poder inmenso y tutelar, que ?nicamente se encarga de garantizar su disfrute y de velar por su suerte. Es absoluto, minucioso, regular, previsor y amable. Se parecería a la potestad paterna, si, como esta, aspirara a preparar a los hombres para la edad viril; pero por el contrario este busca ?nicamente fijarlos irrevocablemente en la infancia; quiere que los ciudadanos lo pasen bien, siempre y cuando no piensen en otra cosa que en pasárselo bien. Trabaja de buena gana por su felicidad, pero quiere ser el único agente y el ?árbitro exclusivo de ella; se preocupa por su seguridad, prevé y les asegura sus necesidades, les facilita sus placeres, lleva sus principales asuntos, dirige su industria, regula sus sucesiones, reparte su herencia … (p.122)

De este modo cada día se hace menos útil y más raro el empleo del libre albedrío [...] no quiebra las voluntades: las ablanda, las pliega y las dirige; raramente obliga a actuar; se opone sin cesar a que se actúe; no destruye: impide nacer; no destruye: perturba, comprime, enerva, apaga, atonta y finalmente reduce a todas las naciones a ser tan solo un rebaño de animales tímidos e industriosos, del que el gobierno es el pastor. (p.123)

 

De com el Monstre Amable altera passions d’antiga tradició …

La atenuación de los presupuestos colectivos de la vergüenza produce también efectos públicos relevantes: por ejemplo, las personas públicas pueden mentir a sus administrados sin verse obligados a admitir la mentira ni a repararla. (p.160)

El Monstruo Amable sencillamente ha provocado el desplome de la solidaridad (meta ideal de la izquierda de todos los tiempos) y de la compasión (variante cristiano-católica de esa misma pasión), propiciando al mismo tiempo la consolidación de una forma imperturbable de egoísmo … (p.160)

 

… i afebleix la percepció del futur

… hoy en día el futuro es sobre todo un inmenso agregado de inquietudes (las “inseguridades que nos hemos fabricado nosotros mismos”, según la fórmula de Giddens) del que es mejor mantenerse alejado. [...] Al debilitarse la percepción del futuro, se vacía y se achata el horizonte “mesiánico” contra el que los “ideales de izquierda” se han recortado durante siglo y medio, con lo que adquirían mayor realce: el deseo y la esperanza de un Nuevo Mundo …, la fantasía de un Hombre Nuevo, de una Nueva Moral, un Nuevo Arte, la esperanza, en suma, de todas las numerosas cosas “nuevas” que se prometían inminentes y seguras, y que por el contrario se han esfumado en la nada. Hoy en día ya nadie piensa en entes de ese tipo, y en cualquier caso la tensión hacia un horizonte de transformación ya no aparece en las propuestas políticas.

 

Naturalitat de la dreta, artificialitat de l’esquerra

Propietats de la dreta:

(a) postulado de superioridad (“yo soy? el primero; tú no eres nadie”);
(b) postulado de propiedad (“esto es mío y nadie me lo toca”);
(c)postulado de libertad (“yo hago lo que quiero y como quiero”);
(d)postulado de no injerencia en lo ajeno (“no te inmiscuyas en mis asuntos”);
(e) postulado de superioridad de lo privado sobre lo público (“hago lo que me da la gana con las cosas de todos”) (p.177-178)

Si esos postulados son naturales (es decir, anteriores a cualquier mediación o elaboración), también la idea de derecha es natural, dado que expresa posturas “innatas”, anteriores a cualquier mediación, e insensibles a la necesidad (aunque solo sea oportunista) de llegar a acuerdos con las necesidades y los derechos de los demás [...] ?En sustancia, la derecha reconduce las diferencias (o sea, las desigualdades) entre los hombres a la naturaleza o a la situación de hecho (o a Dios). En cualquier caso las trata como algo inevitable e inextirpable, o incluso saludable … Por ello, las diferencias no deben corregirse con medidas de reequilibrio, sino que deben dejarse como están, y si acaso sacarse partido de ellas. (p.180-181)

 

Propietats de l’esquerra:

… las posiciones de izquierdas son abstractas, laboriosas e inestables … Para estar en la izquierda hace falta haber metido en cintura los impulsos descritos en los postulados de la derecha, con un grado variable de esfuerzo sobre uno mismo, es decir de renuncia, incluso? a costa de negar o limitar sus propios intereses. Este es el aspecto al mismo tiempo admirable y demencial de la izquierda (y es lo que la aproxima en ciertos aspectos a algunas formas de devoción religiosa) … (p.181-182)
(a) al postulado de superioridad …, la izquierda le opone el postulado de igualdad (en distintos grados y acepciones) …;
(b) el postulado de propiedad … se corrige mediante el postulado de redistribución …;
(c) el postulado de libertad … se ve limitado por el postulado del interés público …;
(d) al postulado de no injerencia … se le opone el derecho de injerencia en aras del interés general
(e) el postulado de superioridad de lo privado sobre lo público … se ve totalmente negado en la izquierda … lo público es preeminente.? (p.182-182)

En las versiones democráticas de la izquierda , a estas precondiciones se añaden -para colmo de “antinaturalidad”- la propensión a consultar periódicamente al pueblo respecto a sus preferencias políticas, y sobre todo la tendencia a aceptar la convivencia con el adversario …? (p.183)

 

Presentació del llibre i de Raffaele Simone

Veure el Dossier de presentació de l’editorial Taurus amb sinopsis i pàgines escollides.

També és molt útil l’article que Raffaele Simone va publicar a Claves de Razón Práctica nº 174 (2007): El mundo es de derechas?, i que considera com l’embrió del text definitiu.

Amb motiu de la traducció francesa del llibre Raffele Simone va concedir diverses entrevistes, de les que en destaquem les següents:

  • Presentació de la versió francesa del llibre per Raffaele Simone

 

Comentaris i ressenyes

El bloc El Boomeran s’ha fet reso immediat de la publicació de El monstruo amable:

Arran de l’edició francesa ja es van mostrar alertes i interessats per la proposta de Simone, Joan Francesc Mira i Raimon Obiols:

  • Sèrie d’articles de Joan F.Mira, El monstre dolent, 1, 2 i 3 a El Temps (16, 23 i 30 de novembre de 2010)

També té interés el comentari d’un dels grans exponents del pensament laic francès:

Podeu llegir el dossier sobre el llibre del que se’n fa reso el diari El País.

 

Llibres per aprofundir el debat

Sobre la diferenciació entre dreta i esquerra:

  • Norberto BOBBIO. Derecha e izquierda. Razones y significados de una distinci?n pol?tica. Taurus. Madrid, 1995 (edició original italiana de 1994)

Accés als capítols V, VI i VII de l’obra

Sobre el fracàs del comunisme i les seves repercussions en els ideals de l’esquerra:

  • François FURET. El pasado de una ilusión. Ensayo sobre la idea comunista en el siglo XX. Fondo de Cultura Econòmica. Madrid, 1995 (edició original francesa de 1995)

Sobre l’intent d’adaptació de l’esquerra socialista a la globalització que va significar la Tercera Via:

  • Anthony GIDDENS. Más allá de la izquierda y la derecha. Cátedra. Madrid, 1996 (edició original anglesa de 1994)

Sobre la crisi de la socialdemocràcia:

  • José V.SEVILLA. El declive de la socialdemocracia. RBA. Barcelona, 2011

Sobre la tradició d’esquerres nord-americana:

  • Richard RORTY. Forjar nuestro país. El pensamiento de izquierdas en los Estados Unidos del siglo XX. Paidós. Barcelona, 1999 (edició original de 1998)

Sobre l’evolució cultural del capitalisme, dues referències que ja han esdevingut uns clàssics:

  • Richard SENNET. El declive del hombre público. Península. Barcelona, 1978 (edició original de 1974)
  • Daniel BELL. Las contradicciones culturales del capitalismo. Alianza. Madrid, 2006 (edició original de 1978)

Sobre la deriva política italiana cap el berlusconisme:

  • Paolo FLORES D’ARCAIS. Il ventennio populista. Da Craxi a Berlusconi (1986-2006). Fazi. Roma, 2006 Selecció? dels articles de Flores d”Arcais a la revista MicroMega
  • Gian Antonio STELLA e Sergio RIZZO. La casta. Cosí i politici italiani sono diventati inttocabili. Rizzoli. Milano, 2007

 

Un contrapunt a Rafaele Simone

De la lectura del llibre de Simone pot quedar un regust d’una certa insatisfacció o incomoditat. D’una part, l’aguda critica de l’esquerra en el seu conjunt pot semblar poc matisada, així com el judici severíssim sobre el balanç de l’esquerra democràtica. D’altra part, la seva visió de la cultura de masses sembla alinear-se sense embuts amb els apocalíptics que denuncien amb ardor els mals de la modernitat, tot enyorant el paradís perdut dels antics.

Per a qui hagi tingut aquesta sensació en llegir aquest llibre, pot servir de contrapunt un pamflet recentment publicat de Jordi Gracia, amb l’expressiu títol de El intelectual melancòlico. Un panfleto (Anagrama. Barcelona, 2011), el que es reprodueix un paràgraf que reivindica el bon nom de la socialdemocràcia:

La socialdemocracia… es el programa más débil del panorama contemporáneo porque un proyecto ideológico sin ángeles ni demonios merece un doble cuidado: no alienta en la fantasía redentora ni promete soluciones perfectas de nada. La socialdemocracia es casi incapaz de revocar la melancolía ante los más intrépidos fantasiosos. Pero es también tímida a la hora de reagrupar las fuerzas y proyectar contra el nuevo reaccionario el orden de prioridades que nos hacen hijos del proyecto ilustrado. (p.78)